Impuestos y apuestas deportivas: cuánto recaudan los estados y cómo afecta a la NFL

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$3 710 millones: lo que los estados ganan con las apuestas NFL
Hay un número que no aparece en ningún ticket de apuesta pero que define todo el ecosistema: $3 710 millones. Eso es lo que los estados estadounidenses recaudaron en impuestos por apuestas deportivas durante 2025, un 32,4% más que el año anterior. Cada vez que alguien apuesta en la NFL, una parte de la comisión del operador termina financiando escuelas, infraestructura y servicios públicos. Es un detalle que la mayoría de apostantes nunca considera, pero que explica por qué 38 estados han legalizado las apuestas deportivas en menos de siete años.
Para el apostante español que sigue la NFL, estos números importan más de lo que parece. El modelo fiscal que adoptó cada estado tras la derogación de PASPA en 2018 afecta directamente a las cuotas que te ofrece el operador, porque el sportsbook traslada parte de la carga impositiva al margen. Y España tiene su propio modelo fiscal para las ganancias de apuestas, que también debes conocer.
De la prohibición a la recaudación: el efecto PASPA
Jim Strode, profesor de sport management en Ohio University, lo explicó con claridad: la NFL, como todas las ligas profesionales, es un negocio que busca generar ingresos, y cuando el Tribunal Supremo anuló PASPA en 2018, los estados no solo pudieron legalizar las apuestas deportivas sino también regularlas. Esa regulación es la que ha generado los $3 710 millones de recaudación.
Antes de 2018, las apuestas deportivas legales solo existían en Nevada. El mercado negro era enorme – se estimaba en más de $150 000 millones anuales – pero no generaba un solo dólar en impuestos. La derogación de PASPA transformó esa economía sumergida en un sector regulado. En 2025, 38 estados y el Distrito de Columbia operan mercados legales de apuestas deportivas.
Los modelos fiscales varían enormemente entre estados. Algunos aplican tasas del 6-8% sobre los ingresos brutos del operador (gross gaming revenue). Otros, como Nueva York, aplican tasas del 51% que los operadores consideran excesivas y que se reflejan en cuotas menos competitivas. La media ponderada ronda el 20-25%, pero la dispersión es enorme.
Ese modelo fiscal tiene un efecto cascada sobre el apostante. Un operador en un estado con tasa del 51% necesita retener un porcentaje mayor de cada apuesta para mantener su margen de beneficio, lo que se traduce en un vig más alto. Un operador en un estado con tasa del 8% puede ofrecer cuotas más competitivas porque su coste regulatorio es menor. El apostante informado compara cuotas entre operadores, pero pocos entienden que parte de esa diferencia se explica por la fiscalidad del estado donde opera cada plataforma.
La velocidad de la expansión es notable: en apenas siete años se pasó de un solo estado con apuestas legales a 38 jurisdicciones activas. Esa transición ha convertido a las apuestas deportivas en una fuente de ingresos fiscales que muchos estados ya consideran estructural, no coyuntural. Los presupuestos locales cuentan con esos $3 710 millones, y eso crea un incentivo político para mantener y ampliar el mercado regulado.
El agujero de $620 M: prediction markets sin tributar
Los prediction markets que ofrecen contratos sobre resultados deportivos han costado a los estados más de $620 millones en impuestos no recaudados desde principios de 2025. Esa cifra, calculada por la American Gaming Association, representa el volumen de actividad deportiva que estos mercados capturan fuera del marco regulatorio estatal.
El problema regulatorio es claro: plataformas como Kalshi operan con licencia de la CFTC (Commodity Futures Trading Commission) como mercados de contratos financieros, no como casas de apuestas deportivas. Eso les permite evitar las tasas impositivas, los requisitos de protección al consumidor y las contribuciones a programas de juego responsable que sí pagan los sportsbooks con licencia estatal.
Para el ecosistema NFL, los $620 millones perdidos representan fondos que no llegan a programas de integridad deportiva, campañas de prevención de ludopatía ni retornos a las comunidades. La AGA ha presionado activamente para que los reguladores cierren esta laguna, argumentando que si un producto camina como una apuesta deportiva y se comporta como una apuesta deportiva, debería regularse y tributar como una apuesta deportiva, independientemente de la etiqueta legal que le pongan.
El caso del Super Bowl LX ilustra la magnitud del desequilibrio. Kalshi movió más de $500 millones en contratos solo en ese evento. Si ese volumen hubiese pasado por sportsbooks con licencia estatal, habría generado entre $25 y $50 millones en impuestos dependiendo de la tasa aplicable. En su lugar, generó cero para las arcas públicas. Y eso fue un solo evento – el volumen acumulado durante toda la temporada NFL amplifica esa diferencia de forma significativa.
Tributación de ganancias de apuestas en España
Cambio de continente, cambio de reglas. En España, las ganancias de apuestas deportivas tributan como ganancias patrimoniales en el IRPF. Y la particularidad del sistema español es que puedes compensar pérdidas con ganancias del mismo ejercicio fiscal, algo que no todos los países permiten.
El cálculo es sencillo en teoría: sumas todas las ganancias netas del año (cobros menos apuestas que generaron esos cobros) y declaras el resultado en tu declaración de la renta. Si el balance anual es negativo (perdiste más de lo que ganaste), no tributas por apuestas ese año, pero tampoco puedes usar esa pérdida para compensar otros ingresos como el salario.
Lo que complica las cosas es el registro. Necesitas documentar cada apuesta, cada cobro y cada depósito. Los operadores con licencia DGOJ facilitan esta información a través de sus plataformas, pero si operas en múltiples sportsbooks, la consolidación es tu responsabilidad. He conocido apostantes que descubrieron su obligación fiscal cuando Hacienda les pidió explicaciones sobre los ingresos que aparecían en sus cuentas bancarias procedentes de operadores de juego. No es un escenario agradable.
Un detalle que pocos conocen: los operadores con licencia DGOJ están obligados a reportar a Hacienda las ganancias de sus usuarios. Eso significa que la administración tributaria tiene acceso a la información de tus cobros aunque tú no los declares voluntariamente. No declarar ganancias de apuestas no es un error menor – es una omisión fiscal con consecuencias potenciales que incluyen sanciones e intereses de demora. La transparencia fiscal, aunque incómoda, es siempre la opción menos costosa a largo plazo.
Mi recomendación: lleva un registro mensual de resultados netos por operador. No esperes a diciembre para reconstruir un año de apuestas. Un spreadsheet con columnas de fecha, operador, apuesta, cobro y resultado neto te ahorra horas de trabajo y posibles problemas fiscales. Para una visión completa del marco legal y regulatorio de las apuestas NFL en España, revisa la guía general de apuestas en la NFL.
Preguntas frecuentes sobre impuestos y apuestas NFL
Creado por la redacción de «Como Apostar en la nfl».
